Prospectiva Económica - Septiembre 2018

Encuentre en esta edición: 

  • Actividad productiva: repunte del PIB en segundo trimestre mejora perspectivas de crecimiento

En el segundo trimestre de 2018 la economía colombiana creció 2,8% frente al mismo periodo en 2017. Este desempeño obedeció a una recuperación de la demanda interna y de las exportaciones. Los sectores que impulsaron en mayor medida el crecimiento del PIB fueron comercio y transporte, industria manufacturera y las actividades de administración pública. Adicionalmente, los indicadores más recientes sobre actividad económica evidencian una mejor dinámica frente al año pasado y fortalecen las señales de recuperación.                                       

Para lo que resta de 2018 y para 2019 esperamos que se sostenga el proceso de recuperación económica, consistente con un buen desempeño del consumo de los hogares. Así, en esta edición de Prospectiva, corregimos al alza nuestra proyección de crecimiento, llevándola a 2,9% para 2018 y a 3,5% para 2019. Para el mediano plazo, esperamos una continua aceleración de la actividad económica hasta alcanzar un crecimiento, en el escenario base, de 4,2% en 2022.

  • Sector externo: recuperación económica impulsa dinámica externa

En el primer semestre de 2018, el déficit de cuenta corriente continuó ajustándose, principalmente por el comportamiento de las exportaciones tradicionales y las remesas de los trabajadores, pero su ritmo de ajuste estuvo limitado por la notable recuperación de las importaciones en los últimos meses, en línea con el fortalecimiento de la demanda interna. Teniendo en cuenta lo anterior, consideramos que el déficit de cuenta corriente para 2018 se ubicaría alrededor de 2,8% del PIB (0,3 pps más de lo pronosticado en la edición anterior). En el mediano plazo, esperamos que el déficit de la cuenta corriente mantenga una dinámica de ajuste que permita reducir el déficit a 2,4% del PIB en 2022.

  • Política fiscal: a la espera de propuestas para una reforma

El nuevo Gobierno Nacional ha sido enfático en la necesidad de realizar ajustes fiscales que permitan garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Se discute también la conveniencia de reducir la carga tributaria a las empresas, lo cual en principio resulta un propósito loable al contribuir a mejorar su competitividad. Sin embargo, cualquier medida que reduzca los niveles de recaudo debe ser compensada con otras fuentes de ingreso, de tal manera que sea posible continuar con el proceso de consolidación fiscal.

En este sentido, el panorama fiscal no es fácil y el nuevo gobierno tiene retos importantes que demandarán decisiones prontas que permitan reducir la vulnerabilidad de las finanzas públicas a choques externos.

  • Política monetaria y variables financieras: inflación controlada

La inflación se ubicó desde el comienzo de 2018 dentro del rango meta del Banco de la República y siguió reduciéndose hasta ubicarse en agosto en 3,10%, cercana al punto medio de dicho rango. Este buen comportamiento permitió que la Junta Directiva del Banco de la República recortara en abril la tasa de interés de política, pasando de 4,50% a 4,25%. Desde entonces la tasa de intervención se ha mantenido inalterada y esperamos que cierre el año en el mismo nivel. Frente a la edición anterior, revisamos levemente a la baja nuestro pronóstico de inflación para 2018 de 3,4% a 3,3%.

Aunque las condiciones externas han generado presiones a la depreciación del peso, resalta el hecho de que la tasa de cambio se mantiene en niveles cercanos a los 3.000 pesos por dólar, que no se alejan de manera sustancial de los observados en promedio, desde comienzos del año 2016.

En lo que se refiere al comportamiento del crédito, las cifras más recientes muestran una relativa estabilización en los ritmos de crecimiento de la cartera comercial, a la vez que las carteras de consumo e hipotecaria siguen desacelerándose.

  • Economía regional: avanza la recuperación de la actividad productiva

La recuperación observada a nivel nacional de los sectores agropecuario, industria y comercio se ha dado en casi todas las regiones del país. La región Norte y en menor grado el Valle del Cauca presentan resultados superiores al promedio nacional en la mayoría de los indicadores sectoriales.

A partir de la información más reciente, en esta edición presentamos las estimaciones de crecimiento de la actividad económica a nivel regional para el periodo 2018-2022. Dadas las estructuras productivas de cada región y las expectativas sobre las dinámicas de los diferentes sectores económicos, los resultados sugieren una recuperación generalizada del crecimiento, la cual sería particularmente importante en Bogotá, pero limitada en las regiones Sur Oriente y Norte, debido en gran parte a la baja dinámica esperada de las actividades asociadas a la minería.

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